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Donostia - San Sebastián - Gipuzkoa

Con una marcada identidad propia y la gastronomía como estandarte, Gipuzkoa condensa en un pequeño territorio grandes atractivos. Es Gipuzkoa el territorio histórico más pequeño en extensión de la Comunidad Autónoma Vasca y de todo el Estado. Ubicada en el Golfo de Bizkaia, en pleno eje Atlántico, sus 2.000 kilómetros cuadrados están vertebrados por el curso de seis ríos (Bidasoa, Oiartzun, Urumea, Oria, Urola y Deba), que nacen en las cercanas montañas.

Donostia-San Sebastián es la capital. Desde que la reina María Cristina se enamorase de la bahía de La Concha y trasladase aquí la Corte de verano, muchos han sucumbido a los encantos de esta ciudad hermosa, humana y equilibrada, que combina al borde del mar pequeños montes, suaves playas, señoriales edificios y largos paseos que cubrir a pie o en bicicleta. Su animada Parte Vieja, su incesante vida cultural y la huella que en ella han dejado creadores como Eduardo Chillida hacen de Donostia-San Sebastián un lugar al que regresar. Capital mundial del pintxo, San Sebastián es la ciudad española con más estrellas Michelín por metro cuadrado. La gastronomía es un arte y un placer que se extiende a lo largo de las barras de los bares de la ciudad y en los fogones en los que se cocinan las mejores materias primas. Sin embargo, sólo una cuarta parte de los guipuzcoanos vive en la capital. En este territorio pequeño pero intenso, que cada vez se considera más como una gran ciudad dispersa que como una pequeña provincia, cada comarca tiene su personalidad y hay motivos sobrados para acercarse a muchas de sus localidades. Los 86 kilómetros de costa guipuzcoana alternan los acantilados originados por la erosión, limpias playas y puertos pesqueros de gran tradición. Los museos de Zumaia, los asadores de Getaria, la gran playa de Zarautz o las calles medievales de Hondarribia son sólo algunos de los estimulantes atractivos del área que conocemos como Gipuzkoa Costa.

Del azul al intenso verde del interior. Los aficionados a la montaña o a un senderismo suave cuentan con un sinfín de recorridos entre caseríos, ermitas y medianas cumbres. Los parques naturales de Aizkorri y Aralar o el biotopo protegido de Leizaran son espacios recomendables dentro de la Gipuzkoa Verde, que ofrece el encanto de sus pequeños núcleos rurales, el interés histórico de villas como Tolosa, Oñati, Bergara, Segura u Ordizia, además de esa imprescindible Ruta de los Tres Templos que une los hitos de esta tierra ignaciana: la basílica de Loiola, la ermita de La Antigua y el santuario de Arantzazu.